La Verdadera Contemplación consiste en tener el espíritu y el corazón unidos a Jesús, hablar, actuar, pensar como Él.

¿Qué vida más atractiva que la suya, y sin embargo más contemplativa?

Siempre unido a su Padre, ese es nuestro modelo, nuestra única guía.

Son las almas ardientes y activas las que están llamadas a hacer los mayores progresos en la vida contemplativa.

Son ellas las que mejor realizan los designios de Nuestro Señor.

¿De qué sirve contemplar un modelo si no se tiene la energía para reproducirlo?

Para saber más

  • Mi Madre… Santa Teresa

  • Oración de Louise Thérèse

  • Oblación